Una historia familiar ligada a nuestra tierra.
Nuestro nombre nace de una choza situada en la finca familiar, el lugar donde vivió el abuelo de la familia. Años después, Manuel García y Cristi Azoque compraron estas tierras, dando forma al proyecto que hoy conocemos como La Choza del Abuelo.
Desde entonces, cuidamos nuestros olivos y elaboramos nuestro aceite con respeto por el campo, por la tradición y por el trabajo bien hecho.